Una gran parte del negocio de desarrollo software se realiza para el sector público: ministerios , comunidades autónomas, ayuntamientos, empresas públicas… Agile y Scrum también se puede llevar a este sector, e incluso implementarlo en más áreas. ¿Quién no quiere que su ayuntamiento se ágil? ¡Lo analizamos!
¿Debe ser Agile el sector público?
Durante el Agile Open Space de 2017 se realizó una charla abierta con varios patrocinadores con más de 300 asistentes. En un momento dado, surgió la duda sobre el sector público. Jerónimo Palacios, referencia de Agile en España, comentaba que, quizás, el sector público no debería ser Agile.
Muchas personas opinaban diferente, como ciudadanos que pagamos impuestos queremos que el sector público funcione bien, que se adapte y sea eficiente.
Sin embargo, se nos olvida un detalle, la ausencia de competencia. Una empresa publica cuyo negocio este garantizado por ley, difícilmente se esforzará demasiado por mejorar. ¡Ganará igualmente!

El sector del Taxi
Con la aparición de Uber o Cabify el sector del Taxi se ha sentido amenazado. Los taxis son semi-publicos, empresas o autónomos que disponen de un vehículo especial regulado por la administración. De hecho, las tarifas o las licencias están controladas. Al aparecer nuevos negocios que atacan a este sector empezó una “guerra” entre bandos.
En este caso, los consumidores podemos afirmar que salimos ganando. En el momento que el Sector del Taxi evolucionó al Sector de la Movilidad, hubo que espabilar. Los taxis actuales han mejorado mucho en calidad de servicio gracias a la aparición de nuevos modelos de negocio.
Una vez más, la competencia ayuda a evolucionar y, en ese momento, Agile juega un papel clave.
¿Por qué Europa es rico respecto a África?
Si analizamos el continente Africano es el más rico del planeta. Comida en abundancia, diversidad animal, agua (salvo en el desierto), buen clima, minería de todo tipo e incluso petróleo. Sin embargo, a pesar de su riqueza natural, muchos de sus habitantes están por debajo del umbral de la pobreza.
El motivo histórico es la propia necesidad. En Europa las condiciones eran más duras lo que provocaba la necesidad de innovación. Al tener que adaptarnos más rápido, hemos desarrollado tecnologías que nos han permitido crecer económicamente. De hecho, en América ocurrió algo parecido cuando España ocupó los países de centro América y dejó el frío norte para Ingleses, franceses y holandeses. Una vez más, la necesidad de supervivencia nos obliga a adaptarnos rápido.
Agile es adaptación al mercado, a tu negocio, a la necesidad de supervivencia. Está necesidad suele obviarse en muchos equipos y, todavía más, en el sector público debido a su regulación.
De hecho, en España se ha intentado desarrollar una vacuna para la COVID a través de dinero publico. Su lanzamiento se retrasó tanto que acabo siendo un dinero a fondo perdido.
La regulación y Agile
La necesidad de control está presente tanto en organizaciones públicas como privadas. Herederos de una cultura que quiere controlar todos los procesos para optimizarlos hemos creado mecanismos que rozan lo absurdo para controlarlo todo.
La cultura del control tiene sentido en muchos contextos pero es perjudicial en entornos complejos. Cuando nos enfrentamos a problemas con incertidumbre el control de actividades deja de ser relevante siendo más importante controlar los resultados. Los resultados marcan si un equipo está haciendo un buen trabajo.
En el sector público ocurren varias características. Por un lado los resultados son relativos la no haber un ánimo de lucro. Además, la ausencia de competencia deja este argumento en segundo plano. Además, al existir multitud de casos de robo al heraldo público, se decide implementar mecanismos de control. El cocktail perfecto para que un equipo se centro en cumplir un plan por encima de entregar valor.
Y si lo pensamos, tiene sentido, imagináis una noticia que diga “el ayuntamiento de XYZ da dinero a la empresa ABC para que vayan entregando y vamos viendo”. ¡Suena a corrupción!

El sector público y Agile
Sinceramente, veo pocas posibilidades a Agile en el sector público. Desde mi experiencia, el Agile que funciona debe dar resultados de negocio y en el mundo público es difícil. Ahora bien, tener una mentalidad de inspección y adaptación, de foco en el bienestar de los ciudadanos y de involucrar a tus usuarios en tu toma de decisiones ¡Debería ser obligatorio!
El sector público puede aprender mucho de la experiencia de las empresas privadas. Ahora bien, sus límites son más difíciles de superar y, sin llevarnos a frustración, deberemos trabajarlo con mucha paciencia.
Y tú, ¿Crees que Agile tiene sentido en lo público?
