Producto, Scrum

¿Scrum es válido para hacer Videojuegos?

Sabemos que la complejidad del software provoca que sea muy difícil estimar y cumplir. El software suele requerir de una aproximación iterativa para encontrar soluciones. 

Hace unos años, me preguntó un amigo si el software era complejo porque llevamos pocas décadas con él, o es intrínseco a su naturaleza. Él defendía que, quizás, la construcción de edificios también fue complejo hasta que se perfeccionó la técnica y se redujo su complejidad. Siempre que hablamos de la complejidad del software surge el caso de los videojuegos, desarrollos que llevan años para hacer un gran lanzamiento al mercado. 

¿Son los videojuegos ajenos a Scrum? 

La complejidad del software

Muchas veces trabajamos con proyectos cerrados. Realizamos una fase de análisis donde obtenemos las necesidades y estimamos el tiempo para poder completarlo. Sin embargo, a medida que completamos el trabajo empiezan a llegar cambios continuamente. ¿Qué está pasando? 

Esta situación ocurre porque enfocamos el trabajo hacia un proyecto cerrado pensando que era la mejor manera de resolver el problema. Sin embargo, acabamos de descubrir que estamos ante un problema complejo. Si el problema al que nos enfocamos tiene incertidumbre, o depende de muchas variables que no podemos controlar, tenemos que cambiar el enfoque. Incorporar las nuevas necesidades es clave para que el resultado realmente aporte valor. Eso sí, debemos tener contratos abiertos que nos respalden. 

Por tanto, una gran parte del software que estamos realizando sí que ataca a problemas complejos que requieren de una aproximación iterativa e incremental cómo propone Scrum. 

El caso GTA

El sector de los videojuegos es muy amplio. Vamos a fijarnos en uno de los juegos que más beneficios han generado: GTV (Grand Theft Auto), en su nueva versión VI que parece que saldrá a la venta en un año. El GTA lleva unos 8 años de desarrollo y, cuando salga, es probable que sea el juego más vendido de la historia. De hecho, es probable que siga una aproximación waterfall donde haya un diseño de producto y un desarrollo, combinando música, vídeos, guión del juego, ilustraciones, etc. ¡Un gran proyecto! 

Un vídeojuego de esta envergadura lo podemos comparar a una película, donde tienes una idea y diferentes fases que deben confluir para conseguir el éxito. Seguramente, la gestión de proyectos clásica sea clave en un producto así. Recordemos que, desde el punto de vista de los usuarios, no recibimos valor hasta el final. 

Ahora bien, estos juegos son capaces de generar mucho más valor cuando entran en un periodo de evolución. Es decir, una vez vendidos, tratan de generar contenido continuamente a base de ampliaciones, venta de objetos digitales, skins y demás. Este contenido es el que realmente maximiza valor y por el que es clave una aproximación Agile. Por tanto, aquí entramos en una segunda fase donde el modelo de negocio cambia radicalmente. 

El caso Fortnite

Muchos no lo saben pero Fornite era un videojuego menor hace muchos años. Apenas tuvo éxito los primeros años de su vida. Fue cuando copiaron a PUBG, (Player Unknow Battleground) cuando tuvieron un crecimiento exponencial y se convirtieron en la referencia para una generación. La clave del Fornite fue la de imitar una propuesta diferente y ser capaz de maximizarla para su público. 

La estrategia de Fornite es la de estar muy al día con asuntos de moda relacionados con las edades de las personas que juegan. Fornite tiene claro su público y lo que hace es incorporar mejoras relacionadas con películas o videojuegos actuales. Por ejemplo, si aparece una película de Spiderman, automáticamente puedes incorporar el traje de Spiderman al videojuego.

Por tanto, una estrategia Scrum funciona genial a Fortnite, sumado a un foco claro en un tipo de usuario. Cuidado, he trabajado en muchos equipos software y muy pocos tenían claro quien era su usuarios, es más, solemos desarrollar pensando en que “cualquiera” tocará los botones. 

Juegos de mobile

Los juegos de móvil buscan entretenimiento rápido y en cualquier lugar. La mayoría de los videojuegos y de aplicaciones móviles buscan distraer el cerebro ya, no suelen tener grandes historias sino estar orientados a récords, puntos, logros… ¡Quiero retos!

Estos juegos siguen una aproximación parecida a Fornite, evoluciones rápidas que eviten que el usuario se aburra y lleno de novedades. Puedes plantear un roadmap de mejoras pero si te duermes entregando valor estás fuera. ¡Funciona con inmediatez!

El caso FIFA

El videojuego FIFA puede ser de los más conocidos mundialmente. Durante muchos años competía contra las propuestas de Konami a la que venció. El FIFA desarrolla un videojuego nuevo cada año, fruto de su propio mercado. Los juegos de deporte suelen buscar el inicio de la temporada como punto álgido de ventas. Tenía mucho más sentido cuando los videojuegos se vendían sin acceso a internet y los jugadores querían sus equipos actualizados. 

El FIFA se aprovecha de esta “tradición” para maximizar beneficios. De hecho, probablemente no sean los videojuegos técnicamente más valorados pero sí se reconoce su gran éxito. 

Una vez más, ser capaz de aprovechar las fechas de tu mercado es clave para maximizar valor. Aunque no nos gusten las estimaciones, las fechas de mercado son clave. 

Scrum y videojuegos

Me costaría mucho dar una respuesta precisa. Dependiendo del problema que queramos resolver, nuestro modelo de negocio, el ritmo de inspección y adaptación, seleccionamos un estrategia iterativa o una predictiva. 

Eso sí, cuidado con la velocidad a la que el mercado aprende.

Y tú, ¿Usarías Scrum para hacer videojuegos?

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