Dos personajes históricos del mundo de los negocios son Henry Ford y Mark Zuckerberg. Ambos fueron relevantes en su época y capaces de generar negocios que les hizo millonarios. Ninguno de ellos encontró una mina de diamantes o un pozo de petróleo. Fueron capaces de aprovechar la tecnología de su tiempo aunque maneras muy diferentes.
¿Por qué las empresas actuales tratan de imitar a Ford en vez de a Zuckerberg?
Fordismo y Taylorismo
La era industrial produjo un cambio revolucionario en el mundo, sobre todo en los países que consiguieron desarrollarse. Sin embargo, hubo bastante diferencias entre las industrias del siglo XIX y las del XX. Con el cambio de siglo, aparecieron el Fordismo y el Taylorismo, dos movimientos que revolucionaron la forma de producir en las fábricas. Con la llegada de la cadena de montaje en masa, Ford consiguió multiplicar la producción de coches, y redujo enormemente los costes, lo que se conoce como eficiencia. Al ser muy eficientes, pudo llevar el automóvil a la clase media, con los precios pasados era imposible.
Ford creó una cultura del trabajo revolucionaria: funcionar por departamentos, especializaciones, coordinación de equipos… y el nacimiento de la pirámide moderna que podemos encontrar en casi todas las empresas actuales.
Como curiosidad, el resultado de Ford de llevar coches a la clase media, fue también conseguido por SouthWest Airlines a través de aviones con precios asequibles y de Steve Jobs con su concepto de “ordenador personal”.

Marc Zuckerberg
De todas las personas que han conseguido grandes sumas de dinero gracias a la tecnología, Mark Zuckerberg me parece una de las más interesantes. Mark fue capaz de desarrollar Facebook como un programa de conexión entre universitarios de Harvard. Poco tiempo después, se expandió a otros campus universitarios y después al mundo entero.
Zuckerberg no inventó una técnica de desarrollo productiva que permitiera hacer software en la mitad de tiempo. No consiguió crear una fábrica de apps que tardan la mitad de tiempo. ¡No creó una técnica de productividad!
Lo que sí consiguió Zuckerberg fue acertar. Dar en la tecla en el momento concreto y saber explotarlo. Ser capaz de ver el éxito de su producto y de evolucionarlo hasta lo que es hoy día.
La oficina moderna
Las fábricas se convirtieron en la referencia del mundo moderno durante el siglo XX. La industrialización trajo muchos cambios y estos llegaron a las oficinas modernas. Hoy en día, copiamos muchas de las prácticas de las empresas: jerarquización, objetivos individuales, managers… En el mundo empresarial, hemos naturalizado las prácticas del mundo industrial clásico en las oficinas actuales.
El problema es que, en estas últimas décadas, los problemas a los que nos enfrentamos se han vuelto cada vez más complejos. Gracias a internet, el mundo se ha vuelto más global y competitivo. Sin embargo, seguimos usando técnicas clásicas de productividad buscando entender nuestra empresa. Muchas prácticas sacadas del mundo de Ford que hoy en día han calado cuando apenas aportan valor.

Evolución de las empresas
Entender que el mundo es más complejo y que eso supone que no podemos controlarlo todo, es el reto más importante que tienen las empresas por delante. La búsqueda de control total nos lleva a sufrir, porque nos enfrentamos a problemas que no se pueden controlar. Zuckerber no sabía que íba a tener mil millones de usuarios en menos de 5 años. Pero su capacidad de adaptarse a la situación le permitió generar valor en todo momento.
Las empresas actuales deben superar la medición de personas y centrarse en los resultados de negocio compartidos entre todos. El hecho de orientar la empresa hacia resultados es lo que nos permite cambiar de paradigma. Una empresa orientada por resultados debe repensar muchas de sus estructuras: burocracia, departamentos, métricas… Todo debe ser repensado si queremos conseguir un auténtico cambio cultural.
Es raro que sigamos trabajando con estructuras organizativas similares a industrias que ya no existen. Marc Zuckerberg nos enseñó que el triunfo en el mundo moderno depende de otros factores a los clásicos.
Y tú, ¿prefieres a Ford o Zuckerberg?
