Agile, Métricas, Producto

Es el mercado… ¡idiota!

¿Conoces a #Nokia? Una empresa capaz de adaptarse a todo. Empezaron por papel y cartón, para entrar después en el mundo de las telecomunicaciones, aunque incluso, fabricaron balas en los años 50… Con la telefonía móvil, llegaría su gran momento, con más del 54% de cuota de mercado dominaban su sector de una manera abrumadora. Eran ricos, la empresa más valiosa del mundo. Sin embargo, murieron, por el «virus #digital». Cuando el mundo Digital llega, reinventa las reglas del juego y solo los que así lo entendieron y supieron adaptarse sobrevivieron.

Nokia no supo adaptarse a la llegada de los Smartphones cuando el mundo digital apareció en los móviles, permitiéndonos tener internet en la mano. En ese momento, Nokia, con una cultura muy tradicional conformada por departamentos que rara vez colaboraban y que luchaban por ascender en la pirámide organizativa, acabó cayendo irremisiblemente.

En 5 años, pasaron a tener un 2,3% de cuota de mercado. La realidad es que el mercado manda y, si no estás trabajando tu cultura, te acabará pasando. Analicemos más casos. 

La primera guerra de los navegadores

Muchos vivimos la primera guerra de los navegadores en los 90. Competía Netscape, con un 90% de cuota de mercado, contra Internet Explorer de Microsoft. Microsoft, que quería aprovechar Internet, compró Mosaic y lo fue actualizando hasta lanzar Internet Explorer 4 en 1997. ¡La guerra estaba servida!

Microsoft fue dominando el terreno alcanzando, en 1999, un 50% del mercado, un 80%, en 2001 y el 90%, entre 2002 y 2005. ¿Fueron mejores? ¡En absoluto! Sin embargo, jugaron una estrategia clave, incluir Internet Explorer por defecto al instalar Windows. Esto hizo que los usuarios no tuvieran que instalar otro navegador.  A pesar de que  acabaran en los tribunales por prácticas monopolísticas,  solo con la aparición de nuevas opciones como Firefox, cuando empezó a caer Internet Explorer.

Chrome, último en llegar, primero en liderar

Google decidió meterse en el mundo de los navegadores creando una App para el ordenador capaz de gestionar multitud de tareas. Siendo el último en llegar, actualmente dispone de más de un 60% de cuota, siendo líder en prácticamente todos los países del mundo. En parte, el éxito se ha debido a que, desde 2015, las personas acceden más con su teléfono móvil a internet que con el ordenador, lo que provoca que Internet Explorer / Edge estén en desventaja. El mundo digital es muy rápido y el mercado no perdona. 

Otro dato que nos parece interesante es que Chrome no solo es el primero, sino que ha sido capaz de mantenerse. En el mundo digital, ser el primero suele ayudar, aunque el adaptarse rápido es lo que te permite mantenerte. ¡Cambiar o morir!

Skype, dominar el mercado no garantiza el éxito

El ejemplo de Skype contra Discord me parece uno de los más relevantes. Skype lleva muchos años siendo una referencia en cuanto a aplicaciones de comunicación se refiere. Sin embargo, Discord, con una propuesta muy innovadora de canales y chats de voz, ha sido capaz de “comerse” el mercado de Skype hasta casi expulsarlo. 

La frase “si algo funciona no lo toques” es útil en el mundo analógico, sin embargo, pierde mucha fuerza en el mundo digital. El mercado es tan cambiante que, además de saber llegar, hay que saber mantenerse y reforzar tu propuesta. Empresas que en pleno 2022 vemos como dominantes pueden caer pronto, el mercado no se “casa” con nadie. 

El mundo de las comunicaciones, la batalla del presente

Corría septiembre de 2020 y, mientras el mundo seguía pendiente del Coronavirus, el Gobierno de Donald Trump prohibía el uso de WeChat y de TikTok. Estas redes sociales estaban triunfando y, debido a su origen chino, Estados Unidos quería prohibir su descarga.  Es curioso resaltar que esa guerra por la atención y los datos se libra en el mundo digital de diferentes países, pero  los países latinos y europeos quedan totalmente fuera.

Si vemos las aplicaciones más usadas en internet, es un mundo al que ni aspiramos. Sin embargo, nos escudamos en la “cultura española” para no cambiar. Una vez más, pensamos que somos el centro de todo y le decimos al universo que se adapte a nosotros. Puede que el objetivo de nuestra empresa no sea competir con Facebook por el predominio de las redes sociales, pero, desde luego, deberíamos iniciar  una reflexión más profunda.

Cambiar o morir, es así de crudo

Cualquiera que haya emprendido un negocio, desde grandes empresas hasta pequeños servicios (babysitter, clases particulares o cuidar del perro de un vecino) sabe que, si quieres tener ingresos, tienes que centrarte en tu mercado. Esto supone que el dinero tiene que estar presente. Puede que el dinero no sea de lo único que hables pero, sin él, no podremos sobrevivir en nuestro emprendimiento. 

Sin embargo, en las empresas se ha creado una cultura donde el dinero y los resultados están fuera de la ecuación. Generar valor depende de tantas personas que pensamos que no es nuestro problema. Cuanto más grandes son las empresas, solo vemos nuestra carrera profesional como el objetivo, olvidándonos de los resultados que nuestro trabajo y, sobre todo, nuestro equipo es capaz de crear. 

El mercado no perdona y empresas como las que hemos visto lo han vivido, al menos ellas tuvieron beneficios millonarios cuando supieron ganar en el mercado. 

Y tu empresa, ¿está dispuesta a cambiar? 

Deja un comentario