Agile, scrum

John McClane salva el edificio Nakatomi… ¡En 7 Sprints!

Una de mis películas favoritas es Jungla de Cristal (Die Hard es el nombre original). En ella, vemos al policía John McClane enfrentándose a un grupo de atracadores que tratan de robar dinero de un edificio el día de Nochebuena. Es una película típica de Navidad, ya que su argumento transcurre en fechas navideñas. Los atracadores han preparado un plan… ¿perfecto? Todo empieza a ir mal cuando tienen que enfrentarse a un enemigo que se adapta rápidamente. ¡Lo estudiamos! 

Tenemos el problema, ¡hay que actuar!

La película empieza con John McClane viajando en avión a Los Ángeles para pasar la Navidad con su familia (él trabaja en Nueva York). Su mujer tiene una fiesta navideña en el edificio Nakatomi y McClane acude a verla. Dado que está cansado, se mete en el baño a asearse mientras su mujer sale a terminar los actos de la fiesta de Navidad. En ese momento, un grupo de atracadores armados entra y secuestran a todos los presentes. 

John McClane está ahí por casualidad, pero está preparado. Su trabajo de policía es detener a los delincuentes y, por tanto, siempre está alerta. Este hecho no ocurre en muchas empresas, porque no están pendientes del mercado, sienten que tienen el dominio y que los usuarios deben adaptarse a ellos. 

Una vez los atracadores hacen acto de presencia, empieza el momento de resolver el problema. El objetivo de Scrum, al igual que el de John, no es seguir un método, sino resolver problemas. En la última versión de Scrum, se introdujo el concepto de Product Goal. McClane acaba de conseguir uno: acabar con el atraco para salvar a los rehenes. 

Una de las claves de la motivación es que el resultado te importe, como a McClane, ya que su mujer está dentro del grupo de rehenes. Como diría Steve Jobs, el iPod salió bien porque todos los que lo creamos queríamos tener uno. 

McClane descubre que los atracadores han llegado, él está escondido y dice una frase interesante: “mierda, piensa, piensa”. Agile no significa correr sin sentido, sino pensar a corto plazo, ejecutar, aprender y volver a empezar. Esto es un Sprint, un periodo en el que pensamos, actuamos y aprendemos. 

Primera iteración: sonar la alarma

McClane primero inspecciona la situación, hay que entender qué tipo de “malos” son los que están atracando el edificio. Los atracadores dejan claro que son muy peligrosos, matan al presidente de la compañía mientras McClane los espía. Rápidamente, corre a esconderse, y se hace la pregunta: “¿Por qué no he intervenido?” y se responde: “porque estaría muerto”. Está analizando la situación, el primer Sprint Goal es claro: ¡hay que avisar a la policía! 

Lo primero que hace es hacer sonar la alarma del edificio. Los atracadores lo tenían previsto, y llaman a la policía para anularla haciéndose pasar por empleados del edificio. Además, deciden ir a la planta donde fue activada para encontrar a quien la activó. Uno de los atracadores sube a la planta de la alarma con una metralleta. McClane está preparado, le tiende una emboscada y le encañona en la cabeza. 

Entonces, el atracador dice “no puedes matarme, eres de la policía, y la policía tiene un reglamento”. McClane le responde “eso me dice siempre mi sargento”. Tienen una pelea y el atracador acaba muerto. McClane lo tiene claro, ¡si seguimos el plan (reglamento) entonces acabaremos muertos! 

¿No nos recuerda esta situación a las empresas que se ciñen a su manual del trabajador y no a su realidad? 

A continuación, los atracadores tienen una discusión. Uno de ellos quiere vengar a su compañero, y mantienen el siguiente diálogo:

  • “Cuando hayamos completado el plan, tendrás tiempo para ir por ese hombre”
  • ¿Y si lo altera él? 
  • (silencio)

El problema de planificar demasiado es que nos bloqueamos cuando no ocurre. 

Segunda iteración: avisar por radio

El primer Sprint Goal se ha cumplido, se ha podido dar la alarma. Sin embargo, no ha tenido el resultado esperado y la policía no ha acudido al edificio. ¡Tenemos que buscar otra manera! 

En un equipo, esto ocurre cuando nuestro Sprint Goal no nos acerca a nuestro Product Goal. Toca inspeccionar y tomar mejores decisiones. 

El siguiente paso es subir a la azotea para llamar por radio a la policía. McClane usa un canal reservado para avisarles, por lo que la policía, siguiendo su protocolo, le responde que no es el canal adecuado y que llame al 091. McClane, desesperado, intenta convencerlos sin conseguirlo. En ese momento, los atracadores, que habían estado escuchando la llamada atacan a McClane que debe huir para sobrevivir. ¡Nos adaptamos para conseguir nuestro goal!

Y funciona, la policía decide enviar a una unidad por si acaso. Aparece un policía, pero no ve nada extraño. Dada la normalidad, el policía decide volverse a su casa. McClane desde una ventana lo ve y decide lanzarle el cuerpo de uno de los atracadores encima del coche. Y es en ese momento cuando el policía da la voz de alarma. 

A veces, para conseguir nuestro objetivo, dependemos de otros. Una vez más, ser adaptativos nos permite no pararnos cuando la persona de la que dependemos no actúa como nos gustaría. 

Tercera iteración: toca esconderse

Varios coches de policía acuden al edificio Nakatomi. El jefe de los atracadores relaja a su equipo: “la policía tenía que venir, era inevitable, el plan sigue adelante”. Sin embargo, McClane decide llamar por radio a los atracadores para decirles que ha matado a varios de los miembros. El jefe le resta importancia, hasta que ve que faltan unos detonadores que llevaba uno de ellos, y ordena que busquen a McClane urgentemente. 

McClane habla con la policía por radio, y les transmite toda la información que tiene. La policía le dice que se esconda, que se encargan ellos. Sin embargo, el jefe de policía no cree a McClane, y, obviando toda la información que este les ha proporcionado, ordena entrar en el edificio, es lo que dice el manual en estas situaciones. 

Los atracadores están preparados y disparan todo su armamento. Provocan la muerte de muchos policías y la destrucción de un camión blindado. Efectivamente, el plan de los atracadores es superior al manual de la policía. Así, si su competencia sabe lo que va a hacer, puede prepararse. ¡No nos adaptamos a la realidad hasta que es demasiado tarde! 

En el mundo de la empresa, un plan más elaborado que el de la competencia puede funcionar, a veces ocurre, pero hay un arma más potente: la adaptación

Cuarta iteración: sobrevivir

Los atracadores están nerviosos, su plan no se está cumpliendo. Parte del plan consiste en piratear el sistema informático de la caja fuerte del edificio. Debido a la actuación de McClane, el jefe le pide al atracador informático que vaya más rápido. 

Los atracadores, desesperados, suben a la planta donde está McClain y tratan de tenderle una trampa. Como McClane está entrenado en la adaptación, descubre la tapadera y consigue eliminar a dos atracadores, aunque pierde los detonadores durante la refriega. A pesar de que McLean sigue vivo, los atracadores se felicitan porque pueden continuar con su plan. ¡Volvemos a tener el control! 

Esta situación es típica en las empresas. Tenemos un plan y ocurren cosas que no podemos controlar, así que nos obsesionamos con volver al plan cuanto antes y que las cosas ocurran como las habíamos planificado. Seguimos sin darnos cuenta de que aprender a adaptarnos es más importante que seguir un plan. 

Quinta Iteración: Algo no cuadra

Debido a varias heridas producidas durante su último encuentro con los atracadores, McClane decide esconderse. En ese momento, aparece el FBI y toma el control del rescate. El FBI decide seguir su manual. El primer paso es cortar la luz del edificio. Los atracadores sabían que esto pasaría y lo necesitaban para completar el atraco, ya que hay una  cerradura en la caja fuerte que no pueden abrir. De hecho, para conseguir que el FBI apareciera, exigieron a la policía la liberación de varios presos internacionales. De esta manera, harían creer a la policía que eran terroristas internacionales (lo que provoca que el FBI tenga que acudir). 

El plan de los atracadores demuestra ser superior al del FBI. Pero, los atracadores no contaban con McClane, que utiliza la inspección y la adaptación. McClane no tenía ningún plan trazado antes de llegar, pero estudia con detenimiento lo que está ocurriendo. 

Los atracadores piden un helicóptero, saben que el FBI se lo dará, hay muchos rehenes. El plan es hacer explotar la planta superior con todos los rehenes y huir durante el desconcierto. Sin embargo, McClane empieza a analizar las pistas: ¿por qué estaba el líder en la planta de arriba? ¿para qué son los explosivos y los detonadores? Estas son preguntas que nos podemos hacer en una Sprint Review: ¿está funcionando nuestro producto? 

Sexta Iteración: Salvar a los rehenes

Los helicópteros se acercan y los atracadores llevan a los rehenes hacia las plantas superiores. McClane se pelea con varios terroristas y llega corriendo a la azotea. Debido a la tensión del momento, los rehenes no entienden qué ocurre. McClane decide actuar, y dispara al aire para que los rehenes huyan hacia dentro del edificio  (y así salvarlos). Los helicópteros aparecen y creen que McClane es un atracador, por lo que le disparan. McClane decide saltar agarrado a una manguera de incendios antes de que explote la azotea. 

No es perfecto, pero consigue salvar a todos los rehenes. El helicóptero del FBI explota al intentar matar a McClane, actuar con un manual predefinido no suele ser buena idea ante un problema complejo

Séptima Iteración: Rescatar a su mujer

Antes de enviar a los rehenes a la azotea, los atracadores descubren que la esposa de McClane está entre los rehenes y deciden retenerla con ellos. McClane acude a la planta en la que está retenida y se produce un encuentro con el jefe. Este coge a su mujer y la encañona, pidiendo a McClane que tire su arma. Había planificado la jugada, nada podría fallar. 

McClane piensa un nuevo plan, hay que adaptarse. Tira el arma, y levanta las manos. En la espalda tenía otro arma, y rápidamente la saca y acaba con los últimos atracadores. ¡La adaptación gana la batalla al plan! 

Bonus:

En la escena final, McClane se encuentra fuera del edificio, siendo atendido por los enfermeros. En ese momento, el jefe de la policía, que no acepta el método de McClane, le pide un informe completo y que responderá por daños a la propiedad. Hay personas que, aunque la evidencia les haga ver que seguir un plan no funciona, se aferrarán a él aunque tengan que hundir la empresa para ello. Sin embargo, aparece uno de los terroristas herido y encañona a los policías, justo para que lo abatan. ¡La adaptación vuelve a ganar! 

Conclusiones

Los malos tienen un plan mucho más elaborado que el de la policía, han evaluado riesgos y van por delante de su competidor. En las empresas, pensamos que tener un plan mejor trabajado nos hace mejores que la competencia y, aunque puede ocurrir, cada vez hay más John McClane que se adaptan tan rápido, que hunden nuestro plan. 

El patrón se repite. Creo un plan que debe ejecutarse a la perfección, incluso con planes de riesgos, comunicación etc. Planifico todo lo que creo que puede ocurrir y, después, solo queda ejecutar. Sin embargo, la realidad no se puede planificar cuando estamos en un entorno complejo. 

La policía sigue pensando que era mejor el plan del protocolo oficial, pero no comprenden que, siguiendo ese plan, hubieran perdido a todos los rehenes y a los atracadores. 

Y tú, ¿planificas o te adaptas? 

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