Agile, Kanban, scrum

¿Es útil certificarse en Scrum?

Certificarse en Scrum es una duda que se plantean muchas personas dedicadas a Agile. Durante el mes de Agosto, tuve una conversación con un cliente que nos pidió presupuesto para formarse y certificarse. En la conversación nos hicieron una pregunta clara: ¿es útil certificarse en Scrum? ¡Lo analizamos! 

El mundo de las certificaciones

Las certificaciones tratan de ayudar a clarificar que profesionales disponen de un cierto conocimiento y experiencia. En mi caso, siempre he visto las certificaciones como un camino de aprendizaje, un reto que te pones y que te hace estudiar y esforzarte. Está claro que se aprende más de la experiencia, pero muchas organizaciones tienen malas prácticas implantadas, el tener una buena base de conocimiento sobre un tema concreto les ayuda a pensar diferente. 

Siempre se dice que la sabiduría es la unión de conocimiento y experiencia. Tener experiencia aporta mucho, pero sin un conocimiento de expertos es difícil mejorar en tu profesión. 

Sin embargo, como toda buena idea, hay mucha tergiversación. Un papel que acredite un determinado conocimiento, no garantiza nada, y muchas personas o entidades lo expidan sin que sea una prueba muy difícil.

certificarse en scrum con organizaciones competentes

¿Dónde certificarse en Scrum?

Hace poco en Linkedin, encontré una publicación de una persona que había listado más de 20 entidades que decían certificar en Scrum. Sinceramente, no conocía tantas, seguramente a nivel internal muchas empresas u organizaciones habrán querido sumarse para ganar dinero. 

Para mí, las dos grandes organizaciones que certifican son Scrum Alliance y Scrum.org. Ambas las fundó Ken Schwaber (cocreador de Scrum), aunque actualmente colabora en la segunda. La Scrum Alliance y Scrum.org comparten la guía Scrum, original, y sus trainers se dedican a crear Scrum Master Profesionales. 

En mi caso personal, he apostado más por Scrum.org al no obligarme a hacer formación. Además, creo que los exámenes son más difíciles y con más nivel. Dicho esto, la ScrumAlliance dispone de profesionales muy buenos con los que he podido trabajar. 

Lo más grave de las certificaciones

Lo más peligroso de certificarse en Scrum, es hacerlo con organizaciones en las que se han “inventado su Scrum”. En estas podemos encontrar entidades como EuropeanScrum, ScrumManager, Scrum Institute o ScrumStudy. El problema es que, venden su propio Scrum, y te certifican en “su Scrum”, de manera que generan confusión, desconocimiento y errores conceptuales que se extienden en las empresas. Suelen tener precios muy bajos en comparación con las otras, lo que atrae mucho público, sobretodo en personas que no pueden permitirse o no quieren gastarse más dinero. 

Por ejemplo, si una certificación habla de “gestión de proyectos con Scrum”, ya puedes intuir que algo no marcha bien. En Scrum, buscamos la creación y mantenimiento de productos, lo que no casa con la “gestión de proyectos” (entendiendo proyecto como software en una fecha determinada). 

Muchas de estas certificaciones añaden elementos que Scrum no prescribe como las Historias de Usuario, y las tergiversan para que parezca que son obligatorias. 

Por mi parte, participo desde hace meses con la Asociación Iberoamericana de Scrum (AIBES) que dispone de sus propias certificaciones. Cuando me pidieron colaborar les hice una pregunta vital: ¿qué Scrum hacéis? Y la respuesta fue tajante: “hacemos el Scrum de la guía”. Por tanto, suficiente para apostar por ellos. Si todos partimos del mismo Scrum, a la hora de certificarse en Scrum, el valor diferencial dependerá del formador, del reconocimiento de la certificación o de la propuesta formativa. 

certificarse en Scrum ayuda a mejorar conocimiento

¿Es útil certificarse en Scrum? 

Volviendo a la pregunta original del artículo, certificarse en Scrum es una manera más de aprender y mejorar. Si tras certificarte en Scrum, no has mejorado tus habilidades, tu conocimiento o tu mindset, es mejor no hacerlo. El objetivo no es tener papeles, es ganar perspectivas y opciones. En mi caso, me sirvió para descubrir muchas malas prácticas que me impedían entender bien el marco de trabajo. 

Esto mismo lo he aplicado al certificarme en Java, o en Kanban u otro. Para mí, las certificaciones son un reto, y me ayudan a superarme, sabiendo que el objetivo no es el papel, sino el aprendizaje asociado. Es más, si creo que lo que voy a aprender no lo voy a poder aplicar, aparco la certificación a un momento más propio para mi. 

Y tú, ¿apuestas por las certificaciones? 🙂 

Deja un comentario