Agile, scrum

La delgada línea entre el Agile Coach y el Scrum Master

Antes de empezar este artículo, quería contar la historia de cómo me convertí en Agile Coach. En el año 2015, estaba trabajando como Scrum Master en una aseguradora para diferentes equipos. En aquella época, se puso en contacto conmigo Paradigma Digital y conversamos para una posible incorporación. Dentro de las diferentes opciones que me ofrecieron, había una para un banco, otra para un gran retail y, por último, una figura que acompañara a los equipos en su camino Scrum. Tras muchos dimes y diretes, llegamos a un acuerdo para ocupar esta tercera posición. El objetivo parecía sencillo, tenía que conseguir que los equipos hicieran Scrum, y las consecuencias que ello tendría: entrega de valor,  equipo más motivado, cliente más contento, etcétera. En definitiva, ser capaces de ser ágiles para responder mejor al mercado. 

En ese momento, me hice la siguiente pregunta: ¿cómo puede una persona con menos de un año de experiencia acompañar a personas con tantos años de experiencia? Para poder arrancar, decido emprender dos acciones. La primera fue hacer sesiones one-to-one para poder conocer a los diferentes Scrum Master y gestionar sus expectativas con respecto a mí figura. La segunda medida que tomé fue presentarme siempre como un Scrum Master más. No quería tener una etiqueta diferente a las personas a las que tenía que acompañar. No quería transmitir la sensación de jefe, ni de estar por encima, en caso contrario no parecería creíble.

Unos meses más tarde, llamamos a este perfil Agile Coach, aunque eso da para otra historia. 

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¿Cuál es la diferencia entre un Agile Coach y un Scrum Master? 

La respuesta rápida y corta: son lo mismo pero con focos diferentes. Un Scrum Master  se enfoca en los equipos y un Agile coach se enfoca en la organización a nivel holístico, middle-management o dirección

La respuesta larga es que, si lo analizamos en profundidad, no hay tanta diferencia. Ambos perfiles viven en el mismo paradigma, necesitan que los equipos entreguen más valor y con ello demostrar que los cambios que se van produciendo en la organización tienen sentido y aportan valor. Si te olvidas de los equipos y solo trabajas con el top management, será difícil demostrar que tus propuestas funcionan. Y si te centras en los equipos y te olvidas del resto, acabarás muy limitado en tu capacidad de entrega (aunque esto dependerá de la agilidad que haya en la organización, que en mi experiencia suele ser baja en la mayoría de ellas)

Agile Coach es más que Scrum

Algunos agilistas defienden que un Agile Coach no es un Scrum Master porque domina otra serie de técnicas como Kanban, XP o Lean, mientras que un  Scrum Master solo se centra en Scrum. 

Es una manera de decir que un Agile Coach es capaz de acompañar Equipos Scrum y a otro tipo de equipos diferentes. Esto puede ser verdad en Scrum Master con poca experiencia, pero esto cambia a medida que comprendemos mejor la propuesta de Scrum. Scrum es un marco de trabajo abierto e incompleto. Es decir, Scrum necesita de otras técnicas para poder sacar el máximo provecho a la entrega de valor. Incorporar en un equipo Scrum otras prácticas como Kanban, pair programming, continuous delivery o historias de usuario pueden ayudar a un equipo a ser más efectivo en su trabajo. Por tanto, un buen Scrum Master no sólo profundiza en Scrum, sino que aprende otras técnicas que le permitan a sus equipos entregar más valor. 

Agile Coach y Scrum Master, planteamiento vertical

Hace un par de años, debatía con un amigo, que trabajaba, por aquel entonces, en un banco, sobre la diferencia entre Agile Coach y Scrum Master. Él me comentaba que le costaba encontrar buenos Scrum Master porque veía una cierta obsesión de los que tenía por ser Agile Coach. Desde su punto de vista, había una cierta moda por llegar a ese perfil lo que le cabreaba mucho, porque no era capaz de encontrar buenos Scrum Master. 

Hace un par de semanas, estaba leyendo el artículo de Barry Overeem que trataba este asunto y me llamó la atención que Overeem comentaba que no debemos pensar que un Scrum Master es un Agile coach Junior, sino más bien una figura que por sí sola funciona en la organización. 

Overeem reflexiona sobre la visión jerárquica o vertical que tenemos entre el Scrum Master, el Agile Coach y el Enterprise Agile Coach. Es curioso que tengamos esa visión vertical, que choca con un planteamiento Scrum donde lo que queremos es horizontalidad. No tiene mucho sentido jerarquizar la agilidad, cuando buscamos equipos autónomos capaces de entregar valor por sí mismos. 

Agile Coach Manager o Agile Coach Mentor (skills visión)

Creemos que un Agile Coach se puede ver como una figura con más experiencia que un Scrum Master, esta experiencia se ve reflejada en una mejor desarrollo de sus habilidades. Estas habilidades pueden ser hard skills o soft skills. Se podría ver como alguien senior, pero realmente es alguien con más experiencia. Por otra parte, todo es muy relativo porque un Agile coach nunca va a saber de todo. 

Aunque un Agile Coach hace muchas labores, una de las más interesantes es mentorizar a otros Scrum Master para enseñarles su profesión. Enseñarles el desarrollo empírico, inspección y adaptación o cómo colaborar entre varios Scrum Master, para introducir Scrum en la organización. Si eres mentor no eres su jefe, sino que estás al servicio de ellos. Y por tanto, no puede haber una posición de jerarquía. 

En muchas organizaciones, existe la figura del Agile Coach Manager que se confunde con el Agile Coach. El Agile Coach que actúa como manager sí que tiene una posición predominante sobre el resto de los Scrum Masters. Y esto es complicado porque cuesta explicar a la persona que acompañas o que mentorizas que no hay un conflicto de intereses entre tu posición de manager y tu posición de servicio. Acciones como despidos, evaluaciones o reparto de equipos dificultan tu capacidad para generar confianza entre los Scrum Master. ¿Le contaré a mi Agile Coach un fallo que has cometido con tu equipo sabiendo que lo podrá utilizar en tu contra? 

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El salario importa

En la CAS 2017, asistí a una charla muy divertida e interesante de Steven Wallace titulada “7 cosas que debería saber un Agile Coach y que no sabe”. En la primera parte,  reflexionaba sobre la definición de Agile Coach, y decía lo siguiente con bastante ironía: 

“ Un Agile Coach es alguien que gana más que un Scrum Master”

Esta visión, aunque divertida, es también parte de los males de una Transformación Agile que las organizaciones quieren lanzar. Es bastante humano el querer ganar más dinero. Si convertimos la figura del Agile Coach en una figura “que gana más”, acabaremos por tener Agile Coaches ambiciosos, pero que no van a trabajar, de verdad, una transformación. Entre otras cosas, porque una transformación requiere coraje, y eso supone tener conversaciones complicadas. 

La delgada línea 

Esta es mi visión personal sobre ambas figuras. Sinceramente, creo que estamos denostando la figura de Scrum Master que, para mí, debe ser clave en muchas empresas. Un buen Agile Coach consigue que los Scrum Master aprendan, crezcan y sean los protagonistas. A su vez, un buen Scrum Master hará lo mismo con sus Scrum Teams, ya que son ellos los que generan valor para la organización. 

Y tú, ¿qué diferencia ves entre el Agile Coach y el Scrum Master? 

PD: Gracias a Jon Calvo Pascua por darme el título y el debate. 

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